Era una lágrima perdida
en las miserias de la vida,
tu olvido es un descuido
de mi pasión,
tu risa es una lágrima
equivocada,
no me engañan
las mascaras hermosas,
que ocultan tu gracia
fementida.
Déjate la tristeza,
no reniegues de la vida
queda el retorno,
la vieja luna que nos mira
mi sombra revive y agoniza,
tiene sed de historia
y hambre de pasado,
un gran amor,
para la paz del alma,
es tan triste vivir
sin esperanza,
cuando sólo nos queda
la nostalgia
de los sueños marchitos.
Más yo me contengo,
con temor infinito,
tus labios me ofrecen
caricias ignotas,
que mi alma teme
volver a gozar,
mi ilusión, me prodiga
dolores,
mi terneza, un abismo
y mi amor…sinsabores.
Me aparto de tu alma
que me hace sufrir;
ahogo en mi pecho
su mórbido grito,
compungido
prosigo,
mi triste canción del vivir.
en las miserias de la vida,
tu olvido es un descuido
de mi pasión,
tu risa es una lágrima
equivocada,
no me engañan
las mascaras hermosas,
que ocultan tu gracia
fementida.
Déjate la tristeza,
no reniegues de la vida
queda el retorno,
la vieja luna que nos mira
mi sombra revive y agoniza,
tiene sed de historia
y hambre de pasado,
un gran amor,
para la paz del alma,
es tan triste vivir
sin esperanza,
cuando sólo nos queda
la nostalgia
de los sueños marchitos.
Más yo me contengo,
con temor infinito,
tus labios me ofrecen
caricias ignotas,
que mi alma teme
volver a gozar,
mi ilusión, me prodiga
dolores,
mi terneza, un abismo
y mi amor…sinsabores.
Me aparto de tu alma
que me hace sufrir;
ahogo en mi pecho
su mórbido grito,
compungido
prosigo,
mi triste canción del vivir.
Rafael Herrera López
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