... Tan Extraños

14 jun 2010

TORMENTA

ESTE DIA ENORMEMENTE DICHOSOS POR QUE NOS HONRA CON SU POESIA EL MAESTRO LEO ESPINOLA; DESDE LA SIERRA NORTE DE SEVILLA, ESPAÑA:
ESTE POEMA PUBLICADO EN SU LIBRO "PATIO INTERIOR"
LA INVITACION A CONOCER SU TRABAJO EN: http://alasdealanis.blogspot.com/

TORMENTA
¡Oh Céfiro salado y oscuro que empujas del mar del golfo

los titánicos volúmenes lilas de algodón y agua helada,

hacia los senos de Sierra Morena y sus jarales!



El monte Hamapega tiñes de gris y atardecer.

Cubres de inquietud el valle de cal y tejas,

y lo vuelves sumiso a tus caprichos.



El gato se vuelve esquivo y tembloroso, ya no lame

[sus patas,

el perro enmudece a los pies de la soledad y del repentino

[otoño.



Cuelas tus frescos vaivenes entre los tenues visillos,

cerrando la ventana a golpes de nogal y arena de playa.

De repente una luz, en un instante, ciega al que camina.



Paralizado ante el temor a la destrucción y a la

[impotencia,

huye, como el soldado entre los golpes de pólvora

[y plomo.



Y enfureces porque la veleta delató tu nombre y tu pasado.


Talas con tu hacha de fuego el viejo roble y lo derribas.

Como si lapidaras el mundo entero con furia,

con menhires de granito y gigantes marmitas de latón,

como si la gran campana de bronce rodara por la ladera

[de caliza.


El campo, ante el cielo déspota de tu enojo, calla y no te

[mira de frente.


Ni el águila imperial osa acariciarte con su suave

[envergadura,

y se protege de tus embestidas junto al tronco blanco del

[eucalipto.



Y vuelves a lanzar tu hacha contra los indefensos de arcilla,
[y madera,
primero, lágrimas dispersas y contundentes, apenas llanto;

después, todo el mar engullido en tus mejillas, como si

[alumbraras,

y te dejas sobre los torrentes secos y obstruidos

[del progreso,

y destruyes los objetivos del sudor de los hombres, y los

[arrancas,

y los apedreas en sus cosechas con astillas de mar helado.

Al poco, tus navíos de algodón plomizo se vuelven blancos

[y deslumbran.

Ya no empujas tu cólera sobre el valle de Benalija,

y el sol con su voz cegadora, te calma

y te aleja hacia las tierras del vino,

hacia las tierras del trigo y molinos de vientos,

como gigantes.



Leopoldo F. Espínola

http://alasdealanis.blogspot.com

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