Una estrella me ha escuchado,
Platique con ella a bordo de un gran globo
Mientras a risas mordíamos un trozo
de esa luna de queso
El conejo estaba ausente, pastando,
el conejo verde que a veces abraza,
cual peluche, cual amigo.
Me he confiado en sus oídos
y han descubierto sus ojos mis pasos,
qué verdad tan dulce.
Descubro en sus palabras
la comprensión buscada,
Sin importar mi estado,
me llena en humor sincero
y me alumbra con su luz azul.
Ahora intento volar con ella
en su avión de sueños,
Para escondernos tras el sol y seguir jugando,
Con serpientes y escaleras
Decir que es fugaz es redundar y así en su sonrisa
Regresa a su risa más risueña,
He ganado tanto en ella que no pierdo definiendo
Por demás que la quiero...
SAUL MONTEJANO
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