Sus ojos, dos estrellas que del cielo iban cayendo;
Sus labios, dos trozos más de seda,
Y sus dos manos, dos simples molestias.
Engañarme a mí misma fue la prueba
De que un sentimiento era lo que quería,
Porque extrañaba el calor en mis mejillas
Y la sensación de torpeza tras sus sonrisas.
La oscuridad, ya no está llena de bellas ilusiones.
Menos, de hermosas canciones.
Ahora todo es oscuro, insignificante.
Frío y sin contrastes.
La vida del antes, era más intensa,
Más colorida, y con solo un problema.
Pero, cuando se olvida a una persona
Tras haberle dado cada uno de tus suspiros…
… De repente, la realidad culmina en un silencio
Y se pierde una sonrisa, que antes salía de la nada.
¡Como extraño sonreír como loca,
Por tan solo sentirme otra ante su mirada!
Mi corazón, ya no se detiene por escuchar su nombre;
Mi respiración, no se agita por escuchar su voz;
Mi cordura, tras hundirme en su mirada,
Pues, ya no hay nada que me alimente el alma.
Todo se resume, en que
Ya no estoy enamorada.
DANY CASTRO...
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